La sobrecarga informativa o “infoxicación” es conocida como la enfermedad digital social del siglo XXI y se caracteriza por el volumen inmanejable de contenidos y datos que circulan en la web y que hacen difícil la labor de buscar o encontrar información veraz, útil y completa.

Sus causas son evidentes. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han hecho posible que cualquier persona (con acceso a las TIC) pueda convertirse en emisor y publicar contenidos en la red. Además los canales de comunicación y difusión se han diversificado significativamente.

A estas causas hay que sumarle la carencia de una cultura de uso de la información y la incapacidad de los usuarios para manejar y seleccionar los contenidos relevantes.

Teniendo en cuenta este panorama y casi como una labor de responsabilidad social corporativa, se hace necesario que las empresas emprendan acciones que les permitan mitigar este fenómeno y que de paso les ayuden a generar mejores lazos con sus usuarios.

 

¿Cómo manejar el exceso de información en tu empresa?

  • Segmenta tus públicos:

Todos tus grupos de interés tienen necesidades comunicativas particulares y por ende es importante que hagas un análisis detallado de ellos teniendo en cuenta aspectos como los intereses, las necesidades, las prioridades y  el contexto social.

Este análisis te ayudará a determinar qué tipo de información debes hacer llegar a cada grupo.

  • Define canales para cada público:

Dentro del análisis de públicos es importante que contemples sus preferencias de acceso a la información para definir qué canales y qué dispositivos usan con mayor frecuencia para consultar los contenidos de tu empresa.

Esto te permitirá establecer un plan de comunicación efectivo hacia cada grupo de interés.

  • Prioriza la información

La información que salga de tu empresa debe responder a un plan de comunicación y por ende a unos objetivos previamente definidos. Es importante que los usuarios encuentren utilidad en los contenidos publicados ya que así se aumentará el nivel de confianza que depositan en tu marca. Recuerda que cantidad no es igual a calidad.

Con la aplicación de estas recomendaciones en tu gestión empresarial, contribuirás a disminuir el porcentaje de tiempo que tus públicos objetivos invierten lidiando con las distracciones que surgen a partir de la sobrecarga informativa.